viernes, 25 de marzo de 2011

Desde el corazón de Escocia

Te levantas una mañana. Es temprano, hace frío y llueve. Tal vez el día menos apropiado para ir a la playa; o peor aún, para ir a un resort de lujo situado en medio de ninguna parte. Aún así, vas. Vas porque no tienes ganas de estudiar (aunque deberías hacerlo) pero, sobre todo, vas porque tienes una esperanza, un convencimiento. 

Estos últimos días, la selección escocesa había venido a La Manga para realizar una concentración previa al amistoso del próximo domingo ante la todopoderosa Brasil en el Emirates. Tras intentar ponerte en contacto con la SFA para conseguir una entrevista y ver que no recibes respuesta te desesperas y piensas que no vas a tener opción de aprovechar esta gran oportunidad. Cuando desistes de ir (para qué vas a ir, total, te vas a pegar 160 km de viaje para tirarte un par de horas viendo el entrenamiento y que luego pasen de ti; o peor aún, que ni siquiera te dejen ver el entrenamiento), una vocecilla te anima a echar el resto, a jugártela. Porque el que no arriesga no gana.



Así que te plantas junto al campo de entrenamiento y, cuando llegas, te encuentras a Peter Houston (entrenador del Dundee United y segundo de Craig Levein en la selección escocesa) y al resto del staff técnico colocando conos y preparando el entrenamiento. Al rato llega Levein, a la hora, los jugadores. Tras una hora de entrenamiento suave (carrera continua, rondos y un partidillo) y dos horas de espera bajo un tiempo poco agradable piensas lanzarte, asediar a algún jugador para arrancarle unas breves declaraciones. Poco antes de que salgan los jugadores, un miembro del cuerpo técnico llamado Frank (por mucho que he buscado e investigado no he podido encontrar ni su nombre completo ni su cargo) se os acerca y os pregunta si queréis alguna foto con un jugador o si sois de la prensa. Le dices que eres de la prensa y que te gustaría hablar con un jugador. En estas circunstancias, Frank llama al jefe de prensa de la SFA (Darryl Broadfoot) y te pasa el teléfono. Cuando saliste de casa pensabas hacer un par de preguntas a un jugador, pero nunca se te pasó por la cabeza tener que negociar una entrevista con el responsable de comunicación. Con un inglés muy mejorable (por no decir ridículo) le explicas la situación. La primera respuesta, negativa. Te da largas, te dice que debías haber pedido la entrevista con antelación y que tal vez mañana fuera posible. Obtienes su teléfono. Insistes y le dices si no sería posible hacerla hoy, que solo serían 2-3 preguntas. Te dice que vayas en 30 minutos al hotel. Te plantas en el hotel, esperas un rato y, al final, esa esperanza, ese convencimiento con el que saliste de casa se hace realidad



PD: Este próximo martes, en el programa de radio BRITmanía de Radio Vavel podréis escuchar la entrevista con Gary Caldwell, central del Wigan e internacional escocés.

lunes, 21 de marzo de 2011

Ni Treble ni "Arsenal"

Este domingo se disputaba en Escocia el primer título de la temporada, la final de la Co-Operative Insurance Cup (la League Cup de toda la vida), entre Celtic y Rangers. El sexto Old Firm de la temporada llegaba con un Rangers recién eliminado de la Europa League tras su derrota del pasado jueves en Ibrox frente al PSV (0-1) y recortando distancias en liga a un Celtic que parecía haber perdido el gran nivel de los dos primeros meses del año. Y el partido arrancó con un cariz similar al del anterior Old Firm de liga, que finalizó con 3-0 para los Bhoys: un Celtic dejando el balón a su oponente e intentando salir a la contra, con Samaras como canalizador del juego ofensivo. Sin embargo, la diferencia fundamental estribó en el planteamiento del Rangers, colocando a Lafferty en la media punta e igualando, de esta forma, las fuerzas con su oponente en la medular. Así, los Gers sí pudieron aprovechar con claridad ese "regalo" en forma de balón que le hizo el Celtic, que encontraba mayores dificultades para salir a la contra, con Commons y Hooper jugando por debajo de su nivel habitual. En estas circunstancias llegó el primer gol del Rangers: un mal control de Joe Ledley era aprovechado por el norirlandés Steven Davis para poner el 0-1 con un disparo colocado que golpeó el palo antes de besar las mallas de la portería de Fraser Forster. Poco duró la alegría a los Blues ya que, siete minutos después, Emilio Izaguirre ponía un centro desde la izquierda que era peinado por Samaras para que Ledley enmendara su error y pusiera las tablas en el marcador.



Tras el empate, la polémica


Justo después del empate llegó la jugada polémica del partido: Nikica Jelavic encaraba a Thomas Rogne y se iba al suelo en el área de los Hoops. El árbitro Craig Thompson (muy acertado en sus apreciaciones durante todo el encuentro) señalaba penalty ante la indignación de los jugadores del Celtic pero, un instante después y tras consultar vía pinganillo con su asistente, rectificaba su decisión y amonestaba a Jelavic. La repetición no dejó lugar a dudas y confirmó el acierto del asistente.

La segunda mitad fue de más a menos, con un par de buenas ocasiones por bando al comienzo de este periodo. Poco a poco el partido se fue diluyendo: el Rangers comenzaba a notar el cansancio de la carga de partidos y el Celtic tomaba el control del juego a sabiendas de que, si todo continuaba por ese camino, tendría altas probabilidades de llevarse el partido al final del tiempo reglamentario o en la prórroga.

La salida del Man of the Match


Cuando el partido se dirigía irremediablemente hacia una prórroga con claro favoritismo Hoop, Walter Smith decidía retomar la confianza en el eslovaco Vladimir Weiss, que había perdido protagonismo tras la llegada de El-Hadji Diouf. Nada más entrar en juego forzó una peligrosa falta en la frontal que a punto estaba de evitar el tiempo extra y, ya en la prórroga, metía un sensacional pase para que Jelavic rompiera a la defensa del Celtic y batiera a Forster, poniendo el definitvo 1-2. Tras el gol, pocas ocasiones para un Celtic que quedó muy tocado anímicamente y fue incapaz de reponerse al gol de los Blues. A destacar también en el Rangers las buenas actuaciones de Neil Alexander, habitual suplente de McGregor en la portería de los Gers, y del cuestionado David Weir, que a sus 41 años consigue su séptimo título con los Blues.




Antes del partido se hablaba de la posibilidad del Celtic de hacerse con un histórico "Treble" doméstico (ganar Liga, Copa y Copa de la Liga en una misma temporada), mientras que Ally McCoist esperaba que su equipo no "hiciera un Arsenal" esta temporada, refiriéndose con esta expresión al desastre que sería tener opciones en varias competiciones y quedarse al final sin ningún título (algo habitual en los últimos años en el club de Londres). Tras este resultado, la presión cambia de bando...