domingo, 8 de mayo de 2011

187 días

187 días. Ese es el tiempo que ha tardado Craig Whyte en hacerse con el control del Rangers. Tras unas arduas  negociaciones con el máximo accionista, Sir David Murray, el empresario de Motherwell consiguió cerrar el acuerdo el pasado 6 de Mayo. 1 libra es el precio que Whyte ha tenido que desembolsar a Murray por su paquete de acciones, que representan el 85.3% de la propiedad del Rangers (Murray compró esas acciones hace más de 20 años por un precio de 6 millones de libras). La explicación de este irrisorio precio: la deuda.



Por todos es conocida la mala situación económica del Rangers. A su deuda de 28 millones de libras con el Lloyd´s Bank hay que sumarle un déficit de 3 millones con el HMRC, la hacienda pública británica. Esta asfixia económica (producida por la mala gestión de Murray), unida al descenso de los ingresos de televisión, había puesto al club de Ibrox en una situación límite, hasta tal punto que, en plenas negociaciones para el traspaso de la propiedad, Murray llegó a filtrar (aunque luego negaría esas declaraciones) que si el Lloyd´s Bank quisiera cobrar la deuda, el club se vería abocado a la quiebra. Finalmente, en la noche del 6 de mayo se formalizó el traspaso de poderes en la cúpula de los Gers. Como curiosidad (o, tal vez, como detonante), la venta se cerró dos días después del batacazo del Celtic en Inverness (3-2), que dejaba la liga en bandeja al Rangers y le daba la oportunidad de volver a disputar la Champions League la próxima temporada.

La venta del club ha desatado la eurforia entre los aficionados Blues, que ven en Whyte al mesías que debe ayudarles a salir de la crisis y llevarles a recuperar la gloria de finales del siglo pasado. El nuevo dueño ha prometido una inversión de 53 millones de libras, de los cuales 28 serán destinados a pagar la deuda y 25 serán puestos a disposición del futuro entrenador, Ally McCoist, para confeccionar una plantilla de garantías de cara a las próximas temporadas. Sin embargo, hay ciertas sombras alrededor de la figura de Whyte. Dos de sus empresas (LM Logistic Group y Tixway) han entrado recientemente en concurso de acreedores por sus importantes deudas. Además, una de las personas que le acompaña en esta aventura es el controvertido empresario inglés Andrew Ellis, conocido por sus fracasos y subsiguientes espantadas en el QPR y en el Northampton Town. Solo el paso del tiempo podrá calificar de éxito o fracaso el paso de Whyte por el Rangers.


martes, 19 de abril de 2011

Tres patas (zurdas) para un banco

Si hay una posición poco desarrollada en el fútbol actual es la de lateral izquierdo, más si cabe si recordamos la grandeza de tiempos pasados. No hay ningún jugador actual en esa posición que pueda acercarse al nivel de Roberto Carlos o Maldini, posiblemente los dos mejores de la historia que marcaron mis inicios en el mundo del fútbol. Es más, algunos equipos potentes prefieren confiar su flanco izquierdo a laterales derechos que pueden desempeñarse a pierna cambiada antes que a zurdos de menor nivel. Ejemplos como los de Philipp Lahm en el Bayern o los de Arbeloa y Adriano en Real Madrid y Barcelona, respectivamente, son una muestra de la decadencia de esta posición. Esta bajada de nivel permite que jugadores que en otro tiempo deberían resignarse a jugar en un equipo medio o en una división inferior puedan alcanzar un lugar más importante que el que les corresponde por su capacidad. Hay tres ejemplos claros de esta situación en la SPL, jugadores que, cada uno en un nivel distinto, pueden ver como sus carreras dan un paso hacia adelante por ser especialistas en esta defenestrada posición.

Emilio Izaquirre. El deseado: Posiblemente el mejor fichaje del año en la SPL, tanto por su coste (alrededor de unas 200.000 libras), como por el nivel demostrado. Candidato (y máximo favorito) al premio de Jugador del Año, el lateral hondureño es, a sus 24 años, uno de los pilares fundamentales del nuevo Celtic. Destaca por su potencia y su capacidad de multiplicarse tanto en ataque como en defensa, cualidades no muy usuales en los carrileros de la SPL. Llegado en Agosto procedente del Motagua de su país, no ha tardado en despuntar en la liga escocesa. Tanto es así que ya es seguido por alguno de los cocos del Viejo Continente, como Manchester United, Liverpool, Real Madrid y Barcelona. Si a esto sumamos el interés del Celtic por el lateral del Athletic Club, Koikili, de cara a la próxima temporada, podemos imaginar que en Lennoxtown ya temen la posible pérdida de Izaguirre. Solo la entrada en Champions podría retener al hondureño, al que no es menos cierto que no dejarían salir por una cifra inferior a los 8-10 millones de libras.



Lee Wallace. El prometedor: A sus 23 años, el canterano del Hearts es uno de los principales valores de los Jambos. Tras debutar en 2005 y hacerse con el puesto de titular en 2007, el de Edimburgo se ha consagrado como uno de los mejores laterales zurdos de la liga, lo que le llevó a debutar con la selección escocesa en 2009. Fue precisamente con el Tartan Army, en Septiembre del pasado año, cuando sufrió una grave lesión de rodilla que cortó su progresión en la presente temporada. Pese a su vuelta a los terrenos de juego en Febrero, su recuperación completa no se ha consumado y no ha logrado alcanzar el nivel de años anteriores. Una mala noticia sobre todo para su club, teniendo en cuenta que Wallace finaliza contrato en Junio de 2012. Ofertas no le van a faltar al lateral del Hearts, más si cabe si puede llegar gratis. El Wigan de Roberto Martínez ya se interesó por él en invierno pese a estar lesionado, lo que da que pensar en que, si Wallace se queda la próxima temporada en el Hearts y consigue despuntar en Europa League, puede acabar saliendo hacia un equipo más potente de una de las grandes ligas europeas.



Danny Grainger. El desconocido: Sin duda, la opción más asequible de las tres presentadas. Este zurdo inglés de 24 años ha desarrollado su carrera profesional en el Norte, jugando en el Gretna y en el Dundee United antes de recalar en su actual club, el St. Johnstone. Un jugador que habrá pasado desapercibido para los que no sigan con asiduidad la SPL, dado el escaso número de partidos televisados de los Saintees. Grainger es un lateral cumplidor que no tiene miedo de incorporarse al ataque, aunque su principal virtud sea una pierna izquierda colosal que le hace ser el lanzador de faltas y corners de su equipo. Otra de las ventajas de Grainger es que finaliza contrato al final de la presente temporada, por lo que llegaría a coste 0. 



Tres jugadores distintos con tres perfiles distintos: Izaguirre para un equipo de los considerados Top de las grandes ligas europeas, Wallace para un equipo mediano con capacidad de progresar y Grainger para una segunda categoría o como apuesta arriesgada para una primera división. Veremos al final si se quedan en Escocia o continúa la fuga de talentos en la SPL.