lunes, 10 de octubre de 2011

Morir con los suyos. Previa del España-Escocia

Tras los resultados de la penúltima jornada de la fase de clasificación para la Euro 2012 la selección escocesa ha conseguido algo que parecía improbable al inicio del torneo: llegar con opciones de alcanzar el segundo puesto en la última jornada y dependiendo de sí mismos. El problema que se plantea a los hombres de Craig Levein es el rival, España, y el lugar, el Estadio José Rico Pérez de Alicante. Por casi todos es conocido el gran nivel que demuestran los combinados escoceses en sus estadios y cómo bajan sus prestaciones cuando tienen que viajar, mostrándose especialmente débiles en el aspecto ofensivo. Solo hace falta echar un vistazo a los resultados del grupo para ver que Escocia, en tres partidos fuera de casa, solo ha sido capaz de anotar un gol, el que le dio el triunfo frente a la débil Liechtenstein.

Para certificar el pase a la repesca, Escocia deberá al menos igualar el resultado que coseche República Checa en su visita a Lituania, un rival difícil en casa pero sin ninguna motivación clasificatoria. En cambio, pese a que España ya tiene los deberes hechos y tiene asegurado el primer puesto del grupo, los hombres de Del Bosque querrán cerrar por segunda vez una fase de clasificación inmaculada con pleno de victorias.  No parece sencillo para los escoceses, que además llegan con la duda de tres de sus hombres más decisivos: los centrocampistas Darren Fletcher y Barry Bannan y el goleador Kenny Miller. Repitiendo lo hecho hace alrededor de un año con el partido en Hampden Park, os acerco un breve análisis de cada uno de los jugadores del posible XI inicial del martes:

Allan McGregor (Rangers): El guardameta del Rangers sigue inamovible en la portería escocesa desde la llegada de Levein, merced a sus grandes actuaciones y a las múltiples lesiones del otrora titular, Craig Gordon. Seguro por arriba y en el mano a mano, tal vez su punto más débil esté en los disparos de media distancia.



Alan Hutton (Aston Villa): El "Cafú escocés", como popularmente se le conoce con la selección. Lateral derecho de largo recorrido, mucho más efectivo en el área contraria que en la propia. Pierde la posición más veces de lo conveniente, por lo que las ayudas de Naismith en transición defensiva serán fundamentales para cerrar su carril.

Gary Caldwell (Wigan Athletic): Central del Wigan, contundente y expeditivo pero con poco control de balón. Ha crecido mucho con la irrupción de Chris Berra, que le ha facilitado jugar de central diestro y tener mejor salida a banda, aunque sufre mucho con esta circunstancia (que se da más de lo deseable por las carencias defensivas de Hutton).

Christophe Berra (Wolverhamton Wonderers): El ex del Hearts ha dotado de seguridad a una defensa que ha subido muchos enteros con su entrada y la salida de David Weir y Stephen McMannus. Más rápido que su compañero y con mejor toque, su buen arranque de temporada le ha hecho ser un fijo tanto en su club como en el Tartan Army. Jugador a tener en cuenta.

Phil Bardsley (Sunderland): Inglés de nacimiento, el lateral del Sunderland juega en banda izquierda pese a ser diestro, algo que no le impide incorporarse con peligro al ataque. Mejor defensor que Hutton.

Darren Fletcher (Manchester United): Capitán y alma del equipo, su ausencia en gran parte de la clasificación ha sido un lastre para su país. La incorporación de Charlie Adam al XI inicial le ha permitido abandonar las obligaciones de creación y centrarse en la pelea en las dos áreas. Fundamental tanto futbolística como anímicamente.

Charlie Adam (Liverpool): Uno de los grandes aciertos de Levein ha sido hacerlo fijo en la medular, uno de los grandes errores ha sido el retrasar en exceso su participación. Jugador creativo, de gran desplazamiento en largo y que no rehuye el choque. Gran parte de las opciones de Escocia residen en los contraataques que inicie el ex del Blackpool.



Barry Bannan (Aston Villa): Jugador escocés bastante atípico que quizás no ha gozado de las oportunidades necesarias. Es un "pequeño", al más puro estilo de los mediocampistas españoles (salvando, obviamente, las distancias) de gran conducción y habilidad para el último pase. Será, junto con Adam, uno de los encargados de sacar las acciones a balón parado. Su participación será una incógnita hasta última hora.

Don Cowie (Cardiff City): Entraría al XI si Fletcher o Bannan no están disponibles (si fallan los dos también podría jugar Barry Robson). El Highlander es un jugador de más creación que pelea, que se siente cómodo con alguien que le cubra las espaldas. A tener en cuenta su buen disparo desde media distancia.

James Morrison (West Bromwich Albion): Otro "English-born player" que pudo jugar con Escocia gracias a sus abuelos. Jugador muy móvil que suele ser colocado en banda, intercambiándose con facilidad con Naismith. Puede hacer bastante daño a la defensa española en los contraataques.

Steven Naismith (Rangers): Lucha, brega, compromiso. Estos son tres de los términos que mejor pueden definir al jugador de Ayr. Tal vez la escasez de goles como internacional (tan solo dos en catorce apariciones) sea su mayor déficit, debiendo tomar más responsabilidades cuando Miller decida abandonar la selección. Uno de los mejores jugadores de Escocia en la zona ofensiva.

Kenny Miller (Cardiff City): El killer del Tartan Army. En teoría se verá obligado a buscarse las opciones de gol, algo a lo que está acostumbrado siempre que juega con la selección. Posiblemente esté ante su última opción de disputar una Fase Final, por lo que, a pesar de ser duda, jugará y luchará como de costumbre. En caso de derrota podría ser su último partido oficial con su selección.

Craig Mackail-Smith (Brighton & Hove Albion): Inglés de nacimiento y curtido en las catacumbas del fútbol de su país, su última temporada en el Peterborough y la actual en el Brighton de Gus Poyet le han aupado a la selección. Anotó el decisivo gol en la victoria en Liechtenstein.

David Goodwillie (Blackburn Rovers): El diamante en bruto escocés, llamado a ser el sucesor de Kenny Miller. Elegido Mejor Jugador Joven de la pasada temporada en la SPL, fichó (culebrón incluido) este verano por el Blackburn Rovers, donde no ha tenido la continuidad que precisa en la delantera. Posiblemente el delantero escocés con mejor capacidad asociativa y variedad en la definición.



Pese a las dudas de Fletcher, Bannan y Miller, con la clasificación en juego se supone que Levein apostará por su XI de gala, formando con un 4-2-3-1 con: McGregor; Hutton, Caldwell, Berra, Bardsley, Fletcher, Adam, Morrison, Bannan, Naismith y Miller. Si se produce la baja de algún mediocampista lo normal sería la entrada de Cowie, aunque en las últimas horas se especula con la posibilidad de jugar con dos delanteros, por lo que entraría Mackail-Smith en detrimento de Bannan. Sea como fuere, el Tartan Army deberá dar el 110% para poder sacar algo positivo del Rico Pérez, jugando con un ojo puesto el Lituania. De alcanzar el segundo puesto y la repesca, Escocia será uno de esos rivales al que nadie quiere enfrentarse por su solidez defensiva y su gran nivel en casa, pero para ello primero habrá que obrar el milagro en Alicante. 

lunes, 19 de septiembre de 2011

Old Firm: McCoist tumba a Lennon

Pasó el primer Old Firm de la temporada y, como casi siempre, hubo un vencedor (Rangers) que podrá saborear su triunfo y vivir tranquilo hasta Navidad, y un vencido (Celtic) que se ha quedado sin margen de error y necesitará ganarlo casi todo en liga y, al menos, cumplir con decoro en la Europa League. Un Rangers que se sitúa con cuatro puntos de ventaja sobre los Hoops, una distancia pírrica para lo que llevamos de competición pero amplia teniendo en cuenta que se trata de una Liga Escocesa, sustantivando el término tan utilizado en nuestros días.

Por encima de los equipos, el gran triunfador del partido fue Ally McCoist. El entrenador de los Blues, muy criticado al comienzo de la temporada (entre otros por mí) por su eliminación en las competiciones europeas y su inicio titubeante en la SPL ha demostrado capacidad de mejora y, al fin, ha dotado al equipo de su estilo personal, dejando a un lado la herencia de Walter Smith. Renunciando al trivote en la medular (aunque, ciertamente, hubiera preferido que el sacrificado fuera Edu en lugar de McCulloch), situando a Gregg Wylde en banda izquierda y recuperando a Lafferty por detrás de Jelavic, McCoist ha conseguido que el equipo presione más arriba y recupere la agresividad de épocas pasadas, aunque introduciendo un juego algo más asociativo que el de su predecesor. Sin duda un buen espaldarazo para el ex-delantero que hace olvidar a la afición los errores del pasado y le da cuerda para continuar la temporada con mayor tranquilidad.



Para encontrar al gran perdedor, cómo no podía ser de otra manera, tenemos que mirar al banquillo de enfrente. Neil Lennon apostó por un planteamiento más conservador de lo habitual, dejando en el banquillo a James Forrest (uno de los puntales del equipo y el mejor del partido de Europa League en el Calderón) y situando a Charlie Mulgrew de interior por delante del "goleador" lateral marroquí, Badr El Kaddouri. La apuesta no pudo salir peor: El Kaddouri fue un auténtico coladero, como sus compañeros de la zaga, y Mulgrew acabó siendo expulsado por doble amarilla. Otra decisión cuestionable fue la de colocar a Giorgios Samaras en el XI inicial en lugar de un tocado Anthony Stokes que fue reservado en Europa para estar disponible para este partido. En mi opinión, Samaras sigue viviendo de su gran Old Firm de la pasada campaña (en el que anotó dos de sus tres únicos goles en liga de la pasada temporada), ya que el resto de sus actuaciones en los últimos tiempos no han cumplido las expectativas. Tal vez los Bhoys desplazados a Ibrox esperaban ver, en ausencia de Stokes, bien al sierraleonés Bangoura o incluso a un Kris Commons al que parece que Lennon está castigando en la presente temporada. Sea como fuere, el Celtic se ve ahora en una situación muy comprometida. A cuatro puntos del Rangers y con la mayor carga de partidos de la Europa League los Hoops pueden ver cada vez más cerca el cuarto cetro consecutivo de sus vecinos, lo que haría tambalearse los cimientos de Lennoxtown y dejaría a Neil Lennon en una situación más que complicada. Aún hay margen de mejora, y con tres Old Firm más por delante la clasificación puede voltearse. Lo que esperemos es que, en los siguientes derbys, los equipos vuelvan a mostrar el mismo espectáculo deportivo, dejando de lado las tánganas y encontronazos pasados que no hacen más que ensuciar la imagen de un fútbol escocés que vuelve a atraer la atención de España, aunque solo sea por comparación.



PD: Si queréis una crónica del partido podéis leer la que hice para la web de FutbolBritánico.